Los temores acerca del enfriamiento de la economía de Estados Unidos nuevamente se apropiaron de las bolsas asiáticas, que a apenas horas de conocerse las cifras del reporte del Producto Bruto Interno de dicho país, cerraron en baja.
Es que en el último tiempo, el país gobernado por Barack Obama dio más malas señales que buenas. De hecho, los economistas consultados pronosticaron que el crecimiento estadounidense se habría desacelerado al 2,5% en el trimestre abril-junio, desde el 2,7% registrado en el trimestre anterior. Sin embargo, los rumores indican que la baja sería mayor.
Dentro de este contexto de incertidumbre, la bolsa de Shanghái perdió hoy un 0,4%, tras dos jornadas consecutivas de alzas, con lo que cerró la semana con unas ganancias del 2,55%.
El volumen de negocios fue de 94.120 millones de yuanes (10.654 millones de euros, 13.893 millones de dólares), por debajo de los 131.200 millones de yuanes (14.806 millones de euros, 19.356 millones de dólares) registrados el día anterior.
En la misma línea, el Nikkei de Tokio (-1,6%) perdió 158,72 puntos y cerró en los 9.537,30 puntos.
Por su parte, el Kospi de Seúl (-0,65%) y el Hang Seng de Hong Kong (-0,30%) también cedieron, víctimas del mal clima global que afectó a la mayoría de las plazas.
Lo cierto es que los temores a un mal reporte del PBI estadounidense se incrementaron luego de que el miércoles la Fed presentara la quinta publicación del Beige Book -un resumen sobre la situación económica del país- el cual si bien habló de crecimiento, también habló de pérdida de fuerza del mismo, además de haber reconocido -una vez más- el mal estado del sector inmobiliario y laboral de Estados Unidos.