Los bonos, tanto privados como públicos pueden ser emitidos bajo distintas condiciones:
Los bonos a tasa de interés fija son aquellos que acuerdan una determinada tasa cuando son emitidos. En este mismo sentido existen bonos con tasa de interés fija pero que se aumenta a medida que transcurre el tiempo (tasa fija escalonada). Este es el caso del bono Par emitido por la Argentina tras la reestructuración de la Deuda Pública.
Los bonos de tasa de interés flotante son aquellos en los que el cupón de interés es pactado en función de uno o más tipos de tasas de interés de referencia, por ejemplo Libor, la tasa de referencia para el mercado hipotecario o la determinada por bonos del gobierno local o del extranjero. En algunos casos se suele adicionar a esta tasa de referencia un spread.
En algunos casos a los bonos de tasa variable suele ponerse un tope mínimo y otro máximo para el interés resultante, de manera que el interés a pagar fluctuará entre esos dos topes. Las revisiones de los tipos de interés están estrechamente relacionadas con el período del cupón. Es decir, si el bono paga cupón en forma trimestral la revisión es cada tres meses mientras que si el pago del cupón es en forma mensual la revisión se realiza cada 30 días.
Los bonos amortizables al vencimiento, tal como lo indica el nombre, devuelven el capital prestado al final del período de vida del bono.
El coeficiente de conversión suele depender de la cotización de las acciones subyacentes durante un cierto período anterior a la fecha de conversión, aplicándoles un descuento que varía según cada caso.
Informes Mensuales de Bonos
COTIZACIONES DE BONOS