
Daily Mercados 12-06-2026
La deuda soberana en dólares exhibió una sólida performance en la rueda de ayer, impulsada por la mejora de calificación anunciada por S&P Global el miércoles al cierre del mercado. Los Globales avanzaron entre 1,2% y 1,4% en el tramo corto de la curva, mientras que el tramo largo lideró las ganancias con subas de entre 3,4% y 3,9%. En este contexto, el riesgo país pasó de los 502 a los 442 puntos básicos, hundiéndose 60 puntos básicos en tan solo una rueda.Tras el upgrade de S&P Global a B-, los Globales despegaron
La deuda soberana en dólares exhibió una sólida performance en la rueda de ayer, impulsada por la mejora de calificación anunciada por S&P Global el miércoles al cierre del mercado. Los Globales avanzaron entre 1,2% y 1,4% en el tramo corto de la curva, mientras que el tramo largo lideró las ganancias con subas de entre 3,4% y 3,9%. En este contexto, el riesgo país pasó de los 502 a los 442 puntos básicos, hundiéndose 60 puntos básicos en tan solo una rueda. De esta forma, no sólo marcó un nuevo mínimo en la gestión Milei, sino que también alcanzó el valor más bajo desde mayo de 2018. Como contrapartida, los rendimientos del GD29 y GD30 comprimieron hacia la zona de 7,1% y 7,8%, respectivamente, mientras que el resto de la curva finalizó con TIRs en torno a 9,1%-9,2%.
Continuando con la deuda en dólares, los hitos de la rueda no solo se reservaron a los bonos ley New York. Ayer Finanzas llevó a cabo la segunda vuelta de la licitación del AO28, adjudicando US$100 millones tras recibir ofertas por nada más y nada menos que US$1.716 millones. Esto refleja un elevado interés por el instrumento. La colocación se realizó a una TIR de 8,63% (8,31% TNA), dado que el monto adjudicado se asignó al rendimiento convalidado en la primera vuelta. Tras la compresión observada en las curvas hard dollar luego del upgrade crediticio, el AO28 quedó relativamente barato frente a sus comparables, considerando el rendimiento al que se emitió ayer. Esto explica el aluvión de ofertas que recibió el instrumento en la segunda vuelta.
Se retoma el sendero de desinflación
La inflación de mayo fue de 2,1%, marcando una clara desaceleración de 0,5 p.p. respecto al 2,6% de abril y de 1,3 p.p. frente al 3,4% de marzo (la más alta en un año). De este modo, la inflación viajó a la menor velocidad desde agosto de 2025 (1,9%) y reforzó nuestra visión de que el sendero desinflacionario se ha reanudado con firmeza. Esto ocurre tras un desvío transitorio de diez meses, impulsado principalmente por el traslado a precios de la suba del tipo de cambio durante y antes del período electoral de 2025 (passthrough) y, más recientemente por los shocks del precio de la carne y la suba de los combustibles, sumado a algunas distorsiones estacionales. Como muestra de la dinámica, la media móvil trimestral anualizada se moderó al 37,5%, dejando atrás el pico de marzo (43,5%) y viajando a su ritmo más lento desde diciembre de 2025.
La dinámica de la inflación núcleo resultó aún más alentadora. El IPC Core (que excluye precios regulados y estacionales) desaceleró a 1,9% frente a 2,3% en abril y 3,2% en marzo, marcando su menor registro desde julio de 2025 (1,5%). Todavía más positiva fue la lectura de la núcleo excluyendo la carne, que aminoró el ritmo a 2,2% desde el pico de 2,6% de abril. Esto implica que, esta vez, la desaceleración de la núcleo no fue por la fuertísima desaceleración de la carne como en abril (había pasado de 7% en marzo a 0,7% en abril). En paralelo, tanto los precios regulados como los estacionales viajaron por encima de la núcleo. Los primeros desaceleraron de 4,7% a 2,4%, mientras que los segundos aceleraron de 0% a 3,5%.
Desde la perspectiva del breakdown de bienes y servicios, la señal más auspiciosa provino de la inflación de bienes. Tras haber tocado un máximo de doce meses de 3% en marzo (explicado en gran medida por los precios de la carne y los combustibles), los bienes se desaceleraron a 2%, marcando su menor ritmo desde agosto de 2025. Dentro de los bienes, los no regulados aceleraron en el margen de 2% a 2,1%, mientras que los regulados desaceleraron de 8,9% a 1,3%, reflejando al virtual congelamiento de las naftas. Por su parte, la inflación de servicios mostró una moderación más marginal, pasando a 2,5% desde 2,6% de abril, pero recortando fuertemente desde el 4,2% anotado en marzo. Dentro de servicios, los regulados suavizaron la marcha a 2,8% desde 3,3%, mientras que los no regulados aceleraron de 2% a 2,3%. Esta última categoría, con una ponderación de 18,3% en el IPC Total, se mantiene como la más “pegajosa” o inercial aun en la desinflación bajo la administración Milei. No quiebra el 2% desde septiembre de 2020.
De cara a junio, la perspectiva es positiva. Tanto los relevamientos de alta frecuencia de la primera semana como la núcleo desacelerando mucho más allá de lo esperado (el Top 10 del REM esperaba 2,3%), y la núcleo excluyendo a la carne mostrando que es una desinflación más generalizada, allanan el camino para que el IPC general perfore el umbral de 2% por primera vez en diez meses. Una baja tan marcada en la inflación aumenta significativamente la probabilidad de que los salarios crezcan en términos reales y el consumo se revitalice, mejorando así las perspectivas políticas del gobierno y su programa económico.
El Merval pegó un salto y volvió a mostrar valores que no se veían hace más de un año
El Merval tuvo una excelente rueda, en la que escaló 7,1% hasta US$2.242. Con este salto, no solo encadenó su cuarta rueda consecutiva al alza, sino que también dio vuelta el saldo semanal y mensual, quedando 9,7% arriba en la semana y 5,1% en el mes. Además, el índice volvió a un nivel que no se veía desde mediados de enero de 2025. El principal impulso vino por la mejora en la calificación del soberano, luego de que S&P elevara la calificación a B- desde CCC+, alineándola con Fitch y reforzando la expectativa de una nueva compresión para los activos locales. Además, el contexto externo también acompañó. Wall Street cerró con fuertes subas, con el Nasdaq Composite liderando al avanzar 2,6%, seguido por el S&P 500 (+2,0%) y el Dow Jones (+1,9%). En emergentes, los ETFs no se quedaron atrás: el EEM ganó 4,4%, mientras que el EWZ subió 3,0%.
Entre las acciones que componen el panel líder, predominó el color verde. BBAR (+12,3%) encabezó las subas, seguida por TECO2 (+11,1%) y SUPV (+10,9%). En la misma línea, otras acciones también registraron avances de dos dígitos, como BMA (+10,7%), GGAL (+10,5%) e IRSA (+10,0%). A su vez, los ADRs argentinos acompañaron con mejoras muy fuertes. BBAR (+14,3%) lideró las subas, seguida por SUPV (+12,7%) y TEO (+12,3%). Del otro lado, GLOB (-1,2%) y BIOX (-0,7%) fueron las únicas bajas.
Entre las noticias corporativas, Aluar informó una novedad vinculada a Hidroeléctrica Futaleufú, sociedad controlada por la compañía. La empresa continuará operando el Complejo Hidroeléctrico Futaleufú hasta el 15 de diciembre de 2026. La extensión se dio en el marco de la Resolución 130/2026 de la Secretaría de Energía.
Por otro lado, según medios especializados, TGN estaría buscando tomar antes de fin de año la decisión final de inversión para construir un nuevo gasoducto entre Tratayén, en Neuquén, y La Carlota, en Córdoba. El gasoducto tendría una extensión de 750 km y apunta a evacuar más gas desde Vaca Muerta hacia el centro y norte del país. La compañía todavía debe asegurar una demanda mínima de entre 13 y 15 MMm³/d para avanzar con la obra.
Por último, Oldeval informó una nueva recompra de sus ONs Clase 4, ticker OLC40. Entre el 9 y el 10 de junio, la compañía adquirió títulos por US$48,2 millones, que quedarán en cartera. La operación se realizó a un precio promedio equivalente al 100% del valor nominal, sobre una emisión original de US$75 millones con vencimiento este mes.
El acuerdo de paz parece estar cerca y SpaceX debuta en el mercado
Trump anunció ayer la cancelación de los ataques que estaban programados contra Irán y confirmó que el acuerdo de paz fue aprobado al más alto nivel. El presidente sostuvo que los puntos finales del entendimiento fueron validados por todas las partes involucradas, entre las que mencionó a EE.UU., Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Bahreéin, Kuwait, Jordania y Egipto. Es la primera vez desde el inicio del conflicto en febrero que el cuadro diplomático aparece formalmente consolidado entre el bloque de países garantes de la región. El bloqueo naval estadounidense permanecerá vigente hasta que la firma se concrete y el lugar y la fecha del cierre formal del acuerdo se darán a conocer en los próximos días.
El cierre de Wall Street de ayer reflejó el cuadro risk-on más marcado de las últimas semanas, en una rueda dominada por el alivio geopolítico. El Nasdaq Composite lideró con un avance del 2,6%, seguido por el S&P 500 que sumó 2,0% y el Dow Jones que sumó 1,9%. Los precios del crudo profundizaron las bajas tras las novedades, con el WTI retrocediendo 4,1% hasta US$86,4/bbl y el Brent cediendo 4,3% hasta US$89,1/bbl, alcanzando ambos su menor nivel en varias semanas. En el frente de tasas, los rendimientos de los Treasuries cerraron con fuertes bajas a lo largo de la curva. La tasa a 10 años cedió 10 pbs hasta 4,45% y la de 2 años recortó 9 pbs hasta 4,05%, dejando el spread entre ambos tramos en torno a los 40 pbs. El DXY cedió 0,3% hasta los 99,7 puntos, alejándose del nivel de 100 alcanzado en los últimos días, mientras que el oro avanzó 3,4%.
En paralelo, SpaceX fijó el precio definitivo de su IPO en US$135 por acción y hoy debuta en el Nasdaq bajo el ticker SPCX, en lo que será el mayor IPO de la historia. La compañía de Elon Musk captará cerca de US$75 mil millones mediante la colocación de 555,6 millones de acciones clase A, casi triplicando el récord previo del IPO de Saudi Aramco de 2019 (US$25,6 mil millones). A ese precio, SpaceX alcanzará una valuación de aproximadamente US$1,77 billones, ubicándose entre las cinco empresas más valiosas del planeta. La oferta estuvo sobresuscripta (2x) con órdenes institucionales que superaron los US$10 mil millones, lo que asegura un debut con fuerte demanda. Cabe destacar también que MSCI confirmó que aplicará su tratamiento habitual de inclusión temprana en sus Índices Globales para IPOs de gran tamaño, lo que implica órdenes estructurales de compra por parte de los inversores pasivos a partir de la próxima semana, un viento de cola adicional para los primeros días de cotización.






